
Fue un sueño.
La noche abraza con sus manos largas y frías mi cuerpo inmóvil que yacía en el suelo.
Ya no era yo. Ya no estaba ahí. Ya no existía.
¿Y ahora qué? Me preguntaba.
¿A dónde voy?
Este no era el sueño que imaginaba del final. Este no tenía que ser mi final, y sin embargo, mis ojos aún podía sentir su presencia, aunque no podía ver, mi ser te sentía tan cerca de mí.
Mis labios sintieron por última vez tu beso. Aquel beso que inició como una propuesta de amor, y terminó como una despedida sin rencor.
Common the raven fall.